Opinión

¿Está la industria española del videojuego a la altura del E3?

Hace pocos años que la industria del videojuego superó en facturación a la del cine y la música, siendo ya la primera del mundo del entretenimiento en facturación. Las expectativas de crecimiento se han superado cada año notablemente, esto ya no es una forma de ocio para menores en su tiempo libre, sino que ha evolucionado de manera exponencial, metiéndose de lleno en el mundo competitivo, con premios económicos muy jugosos y generando un ecosistema idóneo para los anunciantes —no hablemos ya de mercadotecnia, generación de empleo y la repercusión en ventas de mejor hardware cada vez.

 

En países como Corea del Sur, el videojuego Starcraft es considerado el pasatiempo nacional por excelencia, la gente sigue en streaming multitud de eventos y la prensa del videojuego aparece habitualmente como lo más leído en los medios en cuanto a ocio se refiere.

España se encuentra entre los diez países que más consumen videojuegos a nivel mundial, siendo Francia, Alemania y Reino Unido los referentes europeos. Pero aún no destacamos en producción ni generamos puestos de trabajo suficientes, si bien no vamos por mal camino y el videojuego se ha colado en los programas políticos de los candidatos a gobierno.

Este año nuestro país ha estado presente en la E3 (Electronic Entertainment Expo), celebrada en Los Ángeles, la cual finaliza este jueves tras unos días de presentaciones y novedades. Se han expuesto hasta diez proyectos españoles, por primera vez alguno de ellos es una pequeña producción o ‘indie’ como se suele calificar, pero hemos tenido una sola empresa española encargada de presentar un videojuego ‘Triple A’, es decir, una superproducción que puede ser equiparable a una película ‘blockbuster’ tanto en presupuesto como en cantidad de personas involucradas.

Dicha empresa es Mercury Steam, ubicada en San Sebastián de los Reyes y con un par de superproducciones internacionales a sus espaldas. Ha presentado en la feria su último título, ‘Raiders of the Broken Planet’, el cual ha gozado de gran difusión. Y poco más, la aportación de estudios españoles, aunque ha tenido más visibilidad que el año pasado no ha resaltado apenas, ya sea por haber sido eclipsada por grandes anuncios o por no tener suficiente fuerza aún.

¿Dónde están los madrileños de Tequila Works?, que cautivaron al sector presentando su próximo proyecto, Rime, hace un par de años y no se ha vuelto a saber nada…

Tuvimos desarrolladoras españolas como Pyro Studios con su videojuego Comandos o Péndulo Studios con Hollywood Monsters que marcaron una época, y lo recordamos, pero muchas acabaron cerrando o no han conseguido mantener un nivel de ingresos viable.

La industria española del videojuego cuenta actualmente con unos 400 estudios luchando por sacar adelante sus proyectos en un panorama aún mal estructurado, que necesita visibilidad internacional para triunfar. y una de las pocas firmas que lo entiende y apoya aquí es Sony con su programa PlayStation Talents, el cual se ha encargado de llevar al actual E3 un par de títulos españoles y darles espacio y medios para poder, al menos, mostrarse al público internacional.

Tenemos aún poca representación, escasas desarrolladoras y ausencia de visibilidad de cara al exterior. Sin embargo, y aún no habiendo dado el salto, el panorama no pinta derrotista. Nos falta especialización, sí, pero estamos mostrando interés en desarrollar, tenemos nuevos módulos profesionales encarados a programar y masters dedicados al desarrollo de videojuegos en Barcelona, Madrid y Valencia, por ejemplo. Esto ya no es un juego de niños.

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